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El poder de los cuentos antes de dormir: Beneficios de la lectura nocturna para el descanso y el vínculo afectivo

El momento de escuchar un cuento antes de dormir, ya sea leído o inventado por un papá, mamá o cuidador, es un recuerdo entrañable que ayuda a cerrar el día y brinda a los niños una sensación de calma y seguridad que perdura.


El apego y la seguridad emocional


John Bowlby fue un psicólogo que estudió cómo los niños se sienten seguros, su teoría del apego dice que los niños necesitan una base segura, un adulto que esté cerca, que los cuide y que esté disponible. Contar o leer un cuento antes de dormir es una forma hermosa de ser esa base segura, el adulto se sienta cerca, abraza, habla con voz calmada y el niño en ese instante recibe un mensaje: “estás acompañado, podés soltarte y dormir tranquilo”.


Cuando la constancia de contar un cuento antes de dormir se vuelve rutina pasan dos cosas buenas: la primera es que el sueño mejora. Los niños se duermen más rápido, tienden a despertarse menos y descansan mejor porque su cerebro asocia ese momento con tranquilidad.


La segunda es que el vínculo afectivo entre el adulto y el niño se hace más fuerte. Durante la narración de un cuento hay miradas, caricias, risas y preguntas; todo eso libera oxitocina, una hormona vinculada con el amor y la confianza. Aunque el cuento dure solo cinco minutos o sea inventado sobre la marcha, la niñez conserva para siempre esa profunda sensación de sentirse importante y querida.


Si te gustaría descubrir nuevas estrategias sobre cómo fortalecer el hábito de la lectura en los niños, podés leer nuestro artículo aquí.


No necesitás grandes libros


No hace falta tener grandes libros ni leer perfectamente. Lo importante es estar presente:


  • Apaga el celular.
  • Busca un lugar tranquilo
  • Usa una voz lenta y suave
  • El cuento puede ser inventado, repetido o incluso una historia del día

La repetición da seguridad, y la seguridad brinda calma. Si olvidas una parte, inventá; si el niño interrumpe, escuchalo. No existe una forma perfecta, solo formas reales que también funcionan.


La voz y la cercanía son más que suficiente. No hace falta que haya dibujos ni palabras escritas porque, al final, lo que queda no es la historia ni los personajes, sino la sensación de que alguien eligió estar ahí en ese momento para acompañar su sueño y descanso.


Un grupo de niños sentados mientras escuchan un cuento siendo leído por una especialista de la organización.

Joaquín Ramón Larios López, es Especialista Técnico del IPF-Protección Integral de la Niñez en World Vision Nicaragua. Cuenta con un Máster en Desarrollo Rural y 12 años de experiencia en trabajo comunitario y facilitación de procesos de desarrollo. Su trabajo se ha centrado en el desarrollo comunitario y la participación activa de la niñez, implementando metodologías participativas en educación, crianza con ternura y protección infantil.